La amenaza principal la encontramos en el sector servicios, puesto que es en el que más se ha avanzado. Imaginaros la de millones puestos de trabajo que eliminará la implantación de los coches autónomos. Y en todo esto tendrá también mucho que ver la conocida como obsolescencia programada, ya que los aparatos eléctricos están diseñados para que dejen de funcionar un día señalado, con la consiguiente pérdida de profesiones como reparadores de electrodomésticos.
Aquí va la lista de algunos de los empleos que según los estudios están condenados a desaparecer en los próximos años:
Taxista: el perfil de taxista como lo conocemos actualmente está condenado a su desaparición. Las aplicaciones para convertir vehículo y los sistemas de carsharing transformarán el sector del transporte de viajeros en las ciudades. Ya no habrá que levantar la mano para pedir un taxi, porque probablemente lo habrás hecho desde tu smartphone con indicadores de voz.
Cajero de autopista: casi cualquier método de pago se hará de forma instantánea a través del teléfono móvil, el reloj inteligente o cualquier otra prenda que incluya un chip. Los conductores podrán pagar sin tener que parar su coche gracias a las tecnologías contactless y el desarrollo de nuevas apps de pago.

